RETINA

PATOLOGÍA MACULAR

 La mácula es una pequeña área en el centro de la retina. Es la responsable de nuestra visión central y de detalles, que nos permite leer, coser o reconocer una cara.

Las distintas patologías de la mácula tienen en común presentar sintomatología que afecta la visión central, lo que se conoce como el “ síndrome macular “. Los síntomas más frecuentes son:

  • Distorsión de la visión similar a mirar a través de una espesa niebla o vidrio  ondulado.
  • Una mancha oscura o punto ciego en el centro del campo de visión.
  • La visión de las líneas torcidas ó imágenes distorsionadas (metamorfopsias).
  • Micropsias (ver objetos mas pequeños) o macropsias (ver objetos más grandes).

Las enfermedades maculares más frecuentes:

Membrana epirretiniana

  La membrana epirretiniana (MER) es una capa de tejido cicatricial que crece en la superficie de la retina, particularmente en la mácula.

Esta membrana se puede contraer y ejercer tracción sobre la macula  “arrugarla” generando alteración de la visión central tipo metamorfopsias (líneas torcidas).

El diagnóstico requiere de la realización de una prueba llamada tomografía de coherencia óptica (OCT).

El tratamiento requiere de una cirugía para la extracción del tejido anómalo.

Membrana epirretiniana

Agujero Macular

Los agujeros maculares se asocian con el envejecimiento y generalmente ocurren en personas mayores de 60 años. Otras causas menos comunes de agujeros maculares incluyen traumatismos en el ojo y la inflamación crónica de la mácula.

En las primeras etapas de la formación del agujero macular los síntomas pueden ser muy sutiles, pero a medida que el agujero progresa puede aparecer una mancha en la visión central disminuyendo la capacidad de ver de cerca y de lejos.

La OCT es también muy útil para hacer un diagnóstico exacto del agujero macular y estadiarlo con un valor pronóstico.

El tratamiento pasa por una cirugía llamada vitrectomía.

Agujero macular

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

La Degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es un deterioro de los componentes normales de la mácula.

La DMAE suele acompañarse de síntomas como visión borrosa, zonas oscuras o distorsión en la visión central e incluso pérdida permanente de la visión central. Por lo general no afecta a la visión periférica.

Suele iniciarse en un ojo aunque es una enfermedad bilateral. Muchas personas no son conscientes hasta que se afecta el segundo ojo o hasta su detección en un examen ocular.

Hay dos tipos de degeneración macular:

  • Seca o atrófica

Es la más frecuente.

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

Esta condición es causada por el envejecimiento y adelgazamiento de los tejidos de la mácula.

Provoca una pérdida de visión gradual. Las personas que padecen la degeneración macular seca deben controlar constantemente su visión central, para lo que pueden emplear la rejilla de Amsler. Si usted nota cualquier cambio en su visión , debe consultar con de inmediato, ya que la forma seca puede transformarse en degeneración macular húmeda o exudativa. Si bien no existe ningún tratamiento para la degeneración macular seca, algunos pacientes pueden beneficiarse de un régimen de vitaminas y otros suplementos alimentarios.

  • Exudativa, humeda o neovascular

Alrededor del 10% de los pacientes con DMAE tienen la forma húmeda que ocurre cuando los vasos sanguíneos anormales comienzan a crecer debajo de la retina. Estos nuevos vasos sanguíneos anómalos pueden producir filtración de fluido y/o sangre hacia la retina.

La pérdida de la visión de esta forma de DMAE suele ser más rápida e intensa que en la DMAE seca. El pronóstico de esta forma mejora con un diagnóstico y tratamiento precoz.

Para el diagnóstico y seguimiento es imprescindible el seguimiento con OCT.

El tratamiento de elección son las inyecciones intravitreas de un fármaco llamado anti-VEGF (factores de crecimiento vascular endotelial). Estos fármacos reducen el crecimiento de vasos sanguíneos anormales y ayudan a prevenir la pérdida de la visión, mejorando incluso en algunos casos la agudeza visual. Generalmente es necesario repetir el tratamiento.

RETINOPATÍA DIABÉTICA

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética, una de las principales causa de ceguera en nuestro medio, es una complicación que provoca la diabetes debido a una serie de cambios en los vasos de la retina. Lo mas habitual es que afecte a ambos ojos. En los estadios iniciales las personas que presentan retinopatía diabética no notan ninguna alteración en la visión, pero según avanza la enfermedad suele causar disminución de la visión, que en algunos casos no es recuperable.

El descenso de visión suele ser en forma de;

  • Manchas, puntos o telarañas flotando en la zona de visión (denominadas miodesopsias)
  • Visión borrosa
  • Zonas de vacío o negras en la visión
  • Mala visión nocturna
  • Perdida de visión

La única manera de detectar y hacer un correcto seguimiento de la retinopatía diabética es mediante un examen oftalmológico y la realización de pruebas complementarias como la retinografía (foto de fondo de ojo) y OCT (escáner de la retina).

El mejor tratamiento de la retinopatía diabética es la prevención. Un control estricto de los niveles de azúcar en sangre reduce de forma significativa perdida de visión a largo plazo, además del control de otros factores como: la tensión arterial, el colesterol, los triglicéridos…

Los distintos tratamientos incluyen;

– Laser: El láser se utiliza para reducir los vasos sanguíneos anómalos.

– Vitrectomía: Se trata de un procedimiento quirúrgico necesario en casos de hemorragia severa o persistente y desprendimiento de retina. Lo mas habitual es que no se requiera ingreso hospitalario y sea necesario un tratamiento mediante gotas posterior a la cirugía.

– Inyecciones intravítreas: Se trata de una serie de fármacos que se infiltran dentro del ojo. Se utilizan tanto medicación esteroidea como anti-VEGF. Los anti-VEGF actúan bloqueando una sustancia que contribuye al anormal crecimiento de los vasos.

DESPRENDIMIENTO DE RETINA

La mayoría de los Desprendimientos de Retina están causados por uno o varios agujeros retinianos a través de los cuales puede pasar líquido desde el espacio vítreo a un espacio que se forma entre la retina y la pared posterior del ojo, haciendo que la retina se vaya separando o desprendiendo. Es una de las enfermedades oculares más graves y de peor pronóstico si no es tratada.

La porción de la retina que está desprendida no funcionará adecuadamente y aparecerá un telón, una borrosidad o mancha ciega en la visión. Si el desprendimiento no se trata puede producir atrofia de la retina (disminuye de tamaño y función), inflamación ocular crónica e incluso, con el tiempo, la atrofia del globo ocular con perdida completa de visión.

Si la retina se coloca en su lugar en un periodo corto de tiempo (días) habitualmente recupera un funcionamiento casi normal, recobrándose gran parte de la visión perdida.

Desprendimiento de retina